miércoles, 30 de octubre de 2013


El joven debe ver en María pobre, aquella persona llena de felicidad, que ama con pleno gozo y que siente la perfecta alegría de poseer en plenitud, con la energía de la esperanza, la riqueza más grande que el mismo Dios, su todo.

LA JOVEN MARIA: UN MODELO PARA LOS JOVENES
María comprende a los jóvenes. Ella fue una mujer que vivió plena­mente la etapa de su juventud, compartió las ilusiones de los jóve­nes de su tiempo y acompañó atentamente la adolescencia y ju­ventud de su Hijo, Jesucristo.
En María aparecen bien definidos los rasgos propios de la juventud de todo tiempo: generosidad, entrega, compromiso arriesgado, ilu­sión, disponibilidad, apertura a lo nuevo... Todo un ejemplo de cómo ser joven cristiano en el mundo actual

No hay comentarios:

Publicar un comentario